Archivo de la categoría: CIENCIA

Crean chocolate que prolonga la vida

Científicos rusos crearon un chocolate con carne de erizo, estrellas de mar y limón que mejora el metabolismo y prolonga la vida, informó la Academia de Ciencias de Rusia (ACR).

“Ese extracto de vitaminas marinas ralentiza el envejecimiento y corrige los procesos metabólicos, lo que mejora la calidad de vida y contribuye a la longevidad”, señala la ACR

El chocolate, llamado “Obra maestra del mar”, incluye sustancias extraídas de erizos y estrellas de mar, cuyo sabor es atemperado por el limón.

Los científicos del Instituto de Química Biorgánica, adscrito a la Universidad Federal del Extremo Oriente ruso, consideran que ese cóctel hará que el chocolate sea mucho más beneficioso para el organismo.

Este instituto lleva más de 40 años estudiando la estructura y las propiedades médico-biológicas de las sustancias marinas naturales, lo que les ha permitido en el pasado crear exitosamente fármacos y suplementos alimenticios.

Hace unos meses científicos de esa universidad presentaron en Moscú nuevos alimentos hechos a partir de algas rodófitas y laminarias de las costas del Océano Pacífico, como ensaladas, gelatina, panes y salchichas.
Fuente: http://noticieros.televisa.com
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Politécnicos crean chocolate para adelgazar

Investigadores del IPN crearon un chocolate que ayuda a bajar de peso; entre sus propiedades incluye la oxidación de grasas que permite eliminar las que hay en exceso así como a reducir la masa corporal del abdomen y otras zonas donde se acumula de más.

Los chocolates, junto con las flores, son los artículos favoritos para regalar el 14 de febrero, y aquellos que contribuyen a bajar de peso son una buena opción para el Día del Amor y la Amistad.

Este nuevo tipo de chocolate es distribuido a través de Polisalud, una comercializadora del IPN que nació del sistema de emprendedores del Instituto Politécnico Nacional, que está impulsando la comercialización de las investigaciones científicas comprobadas del Instituto para que no queden en papel y beneficien a la sociedad.

“Se trata de un producto único, debido a su combinación de ingredientes naturales entre los cuales se logró sintetizar té verde para obtener sus mejores cualidades. Este chocolate puede ser consumido por todo tipo de personas sin importar su edad”, explicó la doctora Gabriela Gutiérrez del IPN.

“Por primera vez se tiene un chocolate que ayuda a bajar de peso debido a la combinación de productos naturales que por más de un año estuvo a prueba. Ahora lo ofreceremos a la gente como un producto hecho en México y de calidad, que este 14 de febrero resulta la mejor opción”, destacó la investigadora.

Estos chocolates en presentaciones vistosas, son una combinación de pasta de cacao, leche y Alga Parda (Ascophyllum Nodosum), una levadura de cromo y extracto de la hoja de té verde, entre otros ingredientes, que apoyan el diluir la grasa corporal.

Gabriela Gutiérrez, también directora de Polisalud, dijo que durante las pruebas de laboratorio se logró obtener una de las mejores micropartículas de té verde que a nivel mundial se pueden encontrar.

Esto garantiza que se tengan y conservan todas las propiedades benéficas relativas al te verde, especialmente las catequinas, relacionadas con la prevención de cáncer, enfermedades cardiovasculares, actividad antioxidante y mejora del metabolismo.

“Otras propiedades de esta combinación es la oxidación de las grasas que permite al organismo eliminar las que hay en exceso, con lo que se reduce la masa corporal en el abdomen y otras zonas donde se acumula de más”, explicó Gutiérrez.

Se trata de uno de los pocos suplementos alimenticios que se pueden encontrar enriquecidos con una levadura de cromo orgánico, lo cual lo hace totalmente eficaz y seguro para el consumo humano.

“Y porque la concentración de sus activos está perfectamente estudiada y calculada para dar los efectos demostrados en múltiples estudios científicos”, concluyó la directora de Polisalud.

 Con información de Notimex | noticieros.televisa.com

Cemento emisor de luz abre alternativa a la construcción sustentable

El invento es obra de un ingeniero civil de Michoacán y permite generar espacios iluminados sin impacto ambiental y sin costos de mantenimiento.

Con el fin de generar espacios iluminados con energía sustentable y sin costos de mantenimiento, un investigador de la universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) desarrolló un cemento emisor de luz.

Este desarrollo busca contar con nuevas alternativas en la construcción y con un bajo impacto ambiental, dijo el investigador José Carlos Rubio Ávalos en entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

El ingeniero civil señaló que el cemento convencional en general pasa desapercibido, aunque forma parte del entorno y es considerado el material más utilizado por el ser humano después del agua.

México, destacó, es uno de los principales productores mundiales de cemento para la construcción de casas, edificios, puentes, carreteras, hospitales, hoteles, presas para agua, etcétera.

El cemento convencional, llamado Portland, se forma por un gel de silicato de calcio hidratado, cristales de cal y agujas de sulfoaluminatos cálcicos dispersas como redes.

Estos elementos permiten que los cuerpos o sólidos elaborados con este tipo de cemento sean opacos o que la luz no pueda ser transmitida al interior de la pasta de cemento.

Para que el cemento tuviera luz, el investigador requirió que la iluminación se transmitiera al interior del sólido y llegará a los cristales.

Luego, la luz producida por los cristales es emitida al exterior, y por ello, las resinas transparentes o semitransparentes son las utilizadas de manera comercial y su durabilidad se limita a la exposición o radiación solar y a la composición de las mismas.

Por lo tanto, el inventar un cemento fosforescente o cemento emisor de luz enfrenta el reto de hacer un cambio en la microestructura del cemento mismo, para que permita el paso de la luz a su interior y la luz generada en el interior del cemento salga al exterior.

Rubio Ávalos comentó que su cemento se obtiene por un proceso de policondensación, con materias primas como sílice (arena de río), desechos industriales (industria acerera, por ejemplo), álcalis (hidróxidos de sodio o potasio) y agua.

El proceso se lleva a cabo a temperatura ambiente y no requiere de hornos o altos consumos de energía por lo que su elaboración genera una contaminación muy baja comparada con el cemento tradicional y los plásticos comerciales.

El cemento emite luz después de cargarse con luz natural o artificial. La emisión de luz puede durar hasta 12 horas, una noche entera, cargando el cemento durante el día por un periodo similar.

“Las aplicaciones son muy amplias, dentro de las que más destacan están el mercado arquitectónico: fachadas, piscinas, baños, cocinas, estacionamientos, etcétera; en la seguridad vial y señalamientos; en el sector de generación de energía, como plataformas petroleras”, detalló el investigador.

“Y en cualquier lugar que se desee iluminar o marcar espacios que no tengan acceso a instalaciones eléctricas, dado que no requiere un sistema de distribución eléctrica y se recarga sólo con la luz. La durabilidad del cemento emisor de luz se estima mayor a los 100 años y es fácilmente reciclable por sus componentes materiales”, apuntó.

A partir de esta innovación, empresas europeas toman la base y referencia científica y tecnológica del cemento desarrollado por el investigador mexicano para nuevos desarrollos, además se comenzó a patentar y comercializar en Europa.

Rubio Ávalos también tiene registrada la patente de un geopolímero antibacterial, un material útil para preservar un ambiente esterilizado en espacios de los sectores salud y de alimentos. Al aplicarse en lugar de piso y paredes en construcciones, tiene un efecto de absorción y eliminación de las bacterias.

La novedad de esta tecnología se basa en que está formada por un gel tipo ‘jaula’ con alta afinidad al agua, lo cual permite que exista una difusión bacteriana al interior del material.

José Carlos Rubio Ávalos es investigador adscrito a la Facultad de Ingeniería Civil de la UMNSNH.

Fuente:  Notimex | obrasweb.mx

Así es la primera sonda privada que pretende llegar a la Luna en 2017

Aparte de las visitas tripuladas del programa Apollo, solo tres países han llegado a la superficie de la Luna con sondas no tripuladas: Estados Unidos, Rusia y China. Si SpaceIL tiene éxito, Israel será el cuarto país. La compañía acaba de mostrar los primeros diseños de su nave.

La sonda es obra de la compañía privada Israelí SpaceIL, que acaba de firmar un acuerdo con SpaceX para que su sonda despegue con rumbo a la Luna en 2017. La primera fase de este viaje tendrá lugar a bordo de uno de los cohetes Falcon 9 de SpaceX.

Así es la primera sonda privada que pretende llegar a la Luna en 2017

Una vez en órbita, la sonda activará sus propios motores para alcanzar la Luna y aterrizar sobre ella. Los componentes electrónicos encargados de tomar las imágenes así como el resto de sensores que se vayan incorporando se alimentarán de paneles solares. Los componentes están comenzando a diseñarse ahora con la ayuda del prestigioso diseñador industrial israelí Alex Padwa, así que es probable que el aspecto final del vehículo no sea exactamente el que vemos ahora..

La sonda de SpaceIL es una de las participantes en el reto Lunar XPRIZE puesto en marcha por Google. El primero que logre poner una sonda en la luna que explore al menos 500 metros y envíe fotos y vídeo de su superficie en alta definición se hará con un premio de 30 millones de dólares. El lanzamiento del Falcon 9 que llevará esta sonda está previsto para el 31 de diciembre de 2017.

Fuente: | Lunar XPRIZE

¿Hay alguien ahí? Así estamos buscando vida en otros planetas

Es una de las preguntas más antiguas formuladas por el hombre: levantar la vista al cielo, a las estrellas, y preguntarse si estamos solos en el universo. Si somos únicos. La realidad: estamos más cerca que nunca de encontrar vida extraterrestre, y usamos técnicas muy variadas para ello. Son estas:

Una aguja en un pajar

¿Hay alguien ahí? Así estamos buscando vida en otros planetas

Cuando buscamos vida extraterrestre, el principal aliciente para encontrarla se convierte al mismo tiempo en la mayor dificultad: el inmenso tamaño del universo. Que el universo (tal y como lo conocemos, en cualquier caso) sea tan grande multiplica por un lado las posibilidades de que en algún rincón del mismo, posiblemente e incluso más cerca de lo que pensamos, haya vida alienígena. Por otro lado, ese mismo tamaño se vuelve en nuestra contra cuando queremos examinarlo buscando otras formas de vida. Es demasiado grande.

No hace falta irse sin embargo demasiado lejos: en 1992 descubríamos el primer exoplaneta. Fue el primer planeta encontrado por el hombre que orbitaba en torno a una estrella que no es el Sol. En noviembre de 2013, un estudio de la NASA colocó la cifra de planetas existentes en nuestra galaxia, la vía Láctea, en 8.800 millones. En total, un 25% de estrellas en la Vía Láctea contarían con planetas similares la Tierra.

Y eso sólo “aquí al lado” hablando en términos espaciales, en nuestra propia Galaxia. Se estima que el número de galaxias en el universo observable es de cien mil millones (100.000.000.000, eso son 11 ceros, amigos). Son números que ayudan a entender, si bien mínimamente, el tamaño absurdo del universo y que en realidad, el hecho de existan otras formas de vida ahí fuera es es mucho, mucho más probable que improbable.

Una de las ecuaciones más famosas en la búsqueda de vida extraterrestre es la de Drake. Formulada en 1961 por el entonces presidente del SETI, Frank Drake, estima la cantidad de civilizaciones (formas de vida inteligente por tanto) presente en nuestra galaxia susceptibles de ser localizadas por sus emisiones de radio.

¿Hay alguien ahí? Así estamos buscando vida en otros planetas

Cada una de esas letras, variables, representa diversos elementos que Drake consideró claves para el descubrimiento de vida extraterrestre. R describe el ritmo de formación de nuevas estrellas adecuadas en la galaxia. L el lapso en años en el que una civilización puede existir y las f describen particularidades como las fracciones de estrellas con planetas, fracciones de planetas con vida inteligente y las fracciones de vida inteligente que quieren comunicarse.

¿La realidad? Aunque se acepta su relevancia como una aproximación meramente teórica a la cuestión, no disponemos de los datos suficientes como para resolverla y las aproximaciones dan resultados que aportan desde cifras minúsculas hasta cientos de civilizaciones sólo en la Vía Láctea. Las estimaciones iniciales de Drake y su equipo en 1961 dieron como resultado 10 civilizaciones detectables en total.

Cómo estamos buscando

¿Hay alguien ahí? Así estamos buscando vida en otros planetas

Telescopio de Arecibo (Wikimedia Commons)

Las tres maneras principales con las que estamos buscando vida inteligente en otros lugares del universo son:

  1. Localizando exoplanetas y sistemas planetarios en torno a estrellas: Explicado de manera rudimentaria, dirigimos el Hubble hacia la estrella en cuestión y examinamos el trémulo de luz que producen los planetas al pasar por delante de la misma.
  2. Poniendo el oído: Es la famosa búsqueda de señales extraterrestres que realizan estaciones como la de Arecibo. Es quizá la más compleja de todas y la más dificultosa. La búsqueda que justifica en sí misma la expresión de “una aguja en un pajar”. Desde que comenzásemos a buscar vida inteligente por estas vías a mediados del siglo XX hemos captado algunas señales que han hecho saltar varias alarmas, pero la mayoría de veces han acabado por ser falsos positivos e interferencias de la propia Tierra.
  3. Sondas espaciales: El ejemplo más famoso son los discos de oro que acompaña a las sondas Voyager. Son discos que incluyen informaron sobre nuestra posición dentro de la Vía Láctea, del Sistema Solar y de las características del cuerpo humano. También incluye una grabación de hora y media con saludos, música y sonidos de diferentes partes de la Tierra. Que sea el más famoso no quiere decir que sea el más efectivo y más bien el equivalente a lanzar un mensaje en una botella al cosmos intergaláctico, como bien definió Carl Sagan. Alcanzará la estrella más próxima dentro de 40.000 años. Por otro lado, misiones como Curiosity y su exploración de Marte son el otro tipo de sondas mediante las que estamos intentando encontrar algún día vida fuera de la Tierra, aunque esta no sea inteligente. Europa, una de la lunas de Saturno, es otro de los lugares donde se baraja que podría haber vida en el Sistema Solar y se está comenzando a explorar la posibilidad de enviar sondas a explorarla.

La tecnología que empleamos para buscar está variando y evolucionando constantemente. En 2013 comenzamos a utilizar infrarrojos por primera vez, por ejemplo, y el telescopio James Webb, que se pondrá en órbita finalmente en 2018 para sustituir al Hubble supondrá un salto gigantesco en la eficiencia de la búsqueda (y parte de los motivos por los que la NASA asegura que encontraremos vida extraterrestre en 20 o 30 años)

¿Hay alguien ahí? Así estamos buscando vida en otros planetas

Imagen: NASA

¿Por qué no encontramos nada?

Si, como estamos viendo, las posibilidades de que haya vida extraterrestre son tan altas ¿Por qué no hemos encontrado todavía ninguna?

Aquí hay varios factores a tener en cuenta. Por un lado, no llevamos mucho tiempo haciéndolo, hablando en términos espaciales. De manera organizada y sistemática llevamos poco más de 50 años, insuficientes para explorar con detalle todo el espectro.

Luego está la cuestión tecnológica, la potencia en vatios que le hace falta a una civilización cercana para que esa señal llegue hasta la Tierra se mide en millones. Existe también la posibilidad, inquietante pero relativamente posible, de que simplemente seamos la primera civilización avanzada del universo. O del universo cercano. O del universo observable conocido. Una vez más, la inmensidad de cifras y dimensiones hacen que sea muy difícil determinar la causa exacta.

Y por último, cuando hablamos de vida extraterrestre tenemos que diferencia entre vida inteligente (en cuyo caso podrían ser más inteligentes o menos inteligentes que nosotros) y vida no inteligente. Esa vida no inteligente podría encontrarse, todavía, en sitios como Europa o incluso, quizá, Marte

No es el alien que esperas (probablemente)

¿Hay alguien ahí? Así estamos buscando vida en otros planetas

Hablar de Aliens es hablar, casi irremediablemente, de la ciencia ficción. Del ser antropomorfo con ojos gigantescos, dedos largos y tez azulada. La realidad, siempre tan poco romántica, es que probablemente no se parezcan en nada a cualquier imagen con la que el hombre haya especulado.

La mayoría de esas imágenes, parte de la cultura popular, crean alienígenas en base a lo que ya conocemos, al primer modelo que encontramos en la naturaleza. Ese modelo somos, para bien o para mal, nosotros mismos. Algunos estudios, teniendo en cuenta ciertas características físicas del universo, aseguran que serían enormes. Otros, que no tendrían una forma definida.

Lo que sí parece estar claro que es el agua formaría una parte esencial en esas formas de vida, inteligentes o no, y que su estructura molecular estaría basada en el Carbono como la nuestra. Especular con todo cómo serán esos extraterrestres, y cómo será el momento en el que finalmente lo descubramos no tiene por el momento demasiado sentido.

El día que descubramos que no estamos solos

Será, probablemente, un día comparable al descubrimiento de América o al día que el ser humano puso por primera vez el pie en la luna. El día en que entendamos, por fin, que no estamos solos en el universo y que la vida, creacionismos aparte, es reducida hasta su más absurda esencia como poco más que una consecuencia química.

El día en el que aspectos como la religión, la existencia de un Dios creador o conceptos básicos de la filosofía se verán cuestionados. Hasta que ese momento llegue, seguimos buscando. Y cada vez lo hacemos mejor.

Fuente: http://es.gizmodo.com

Imagen: First Step Studio/Shutterstock

La Universidad de Ohio cultiva en un laboratorio un cerebro casi completo y funcional

Investigadores en la Universidad de Ohio han publicado un trabajo científico muy interesante: el cultivo de un cerebro humano casi completo y funcional. De momento no han querido dar muchos más detalles sobre la investigación y el trabajo pero desde esta universidad apuntan a que podría ayudar a entender cómo funcionan las enfermedades neurológicas.

Su tamaño, y desarrollo, es idéntico al de el cerebro de un feto de cinco semanas. Su potencial, a pesar de ser tan prematuro, sería suficiente para investigar sobre enfermedades y medicamentos contra enfermedades neurológicas como el Parkinson o el Alzheimer. Hay un motivo para interesarse tanto por un órgano tan poco desarrollado: estas enfermedades actúan en las regiones que se forman primero.

Un avance importante para luchar contrar enfermedades neurológicas

Tiene el tamaño de una goma de borrar y ha sido cultivando utilizando células de piel de un adulto. Según Rene Anand, de la Universidad de Ohio, es el modelo más completo hasta la fecha. Hasta ahora, se habían logrado crear amagos de cerebros más desarrollados (de fetos de hasta nueve semanas) pero sin las capacidades propias de estos órganos. A pesar de que este es más prematuro, es más funcional y útil para la investigación científica.

Anand explica que han logrado reproducir el 99% de las células y genes que hay en el cerebro. También han logrado cultivar una médula espinal y una retina. ¿Conflictos morales durante la investigación? Ninguno ya que “este cerebro no está pensando de ninguna forma” matiza Anand.

Para crear un cerebro de estas características, son necesarias doce semanas para conseguir la madurez de cinco semanas ya explicada. El siguiente paso de esta investigación es más complicado ya que según explican necesitarían replicar una red de vasos sanguíneos que a día de hoy no pueden crear. Sería necesario un corazón artificial.

Aunque en la universidad de Ohio están muy emocionados con el descubrimiento, algunos neurólogos se muestran un poco escépticos ya que ahora hay que replicar la investigación. Eso será más complicado ya que de momento el equipo de científicos de Estados Unidos ha dado pocos detalles sobre el proceso de creación de este cerebro.

De momento en Ohio afirman que su uso más inmediato será la investigación militar para entender los efectos del estrés post traumático o algunas lesiones cerebrales. El Alzheimer y el Parkinson tendrán que esperar.

Fuente: xataka.com

Promueven inversión y transferencia de conocimiento aeroespacial

La Agencia Espacial Mexicana (AEM) promueve la cooperación e inversión internacional en el sector aeroespacial de México, a fin de insertarlo en el grupo de países que aprovechan la ciencia y tecnología espacial satelital en beneficio de la población.El director general de la AEM, Javier Mendieta Jiménez, indicó que para todo ello, la dependencia a su cargo redobla esfuerzos para lograr alianzas estratégicas, atracción de inversión y transferencia de conocimiento espacial satelital hacia el país.

En un comunicado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), indicó que la decisión del gobierno federal de incluir el moderno concepto de “Infraestructura Espacial” por primera vez en la historia en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, fue el factor que abrió esta posibilidad.

Refirió que la AEM fue invitada a participar como ponente en representación de México en la Conferencia Global de Innovación Espacial (GLIC 2015) celebrada en Munich, Alemania.

En ese foro, Mendieta destacó que hoy, con tecnología e innovación, el sector aeroespacial mexicano genera 45 mil empleos, cuenta con 310 empresas, cinco veces más que hace 10 años, y en 2014 las exportaciones aeroespaciales nacionales crecieron 16.5 por ciento respecto a 2013.

Ante asistentes de más de 40 países, invitó a invertir y creer en México en este vigoroso sector nacional que crece a dos dígitos, y resaltó el potencial del espacio para afrontar retos globales como el cambio climático, medio ambiente y desastres naturales.

Subrayó que en dicha conferencia, países como el Reino Unido manifestaron su interés de invertir en el sector en México.

El funcionario agregó que en materia de cooperación latinoamericana, la AEM también participó en la misión de asesoramiento técnico de la “Plataforma de Información Espacial para la Gestión de Desastres y Respuesta a Emergencias” (UN-SPIDER) de la Oficina de las Naciones Unidas para los Asuntos del Espacio Exterior (UNOOSA).

La misión realizada en Honduras, se condujo y llevó a cabo con un equipo de expertos mexicanos de la AEM, del Centro Regional de Enseñanza de Ciencia y Tecnología del Espacio para América Latina y el Caribe, y del Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe, entre otros.

En ese foro, manifestó que se acordaron estrategias de gestión regional de riesgo ante huracanes, inundaciones, sequías, incendios forestales, deslizamientos de tierra, tsunamis y otras contingencias, mediante tecnología espacial.

Señaló que para la protección de las poblaciones ante desastres naturales, sobre todo de los fenómenos meteorológicos relacionados con el cambio climático y que han aumentado en intensidad y frecuencia en los últimos años, la cooperación latinoamericana y global es vital.

“México ha asumido la cooperación internacional como un principio rector, con lo que se refrenda su vocación pacífica, generosa y solidaria, como un actor con responsabilidad global; y que ahora, como innovación de este gobierno, también lo es en materia espacial”, concluyó Mendieta.

Fuente: notimex.com.mx